Historia de una escalera

“De donde no hay no se puede sacar”, pero…¿y si sí que hay pero no lo vemos?

Cuando se trata de acondicionar edificios existentes para introducir un ascensor, los espacios pueden ser tan reducidos que la solución a veces pasa bien por no hacer nada, bien por hacer pero a costa del bien común, lo cual es una contradicción cuando instalar un ascensor es…adivina…por el bien común.

En el caso objeto de este estudio, parecía que la única opción viable era una conquista de la mitad del patio, resultando una iluminación y ventilación naturales muy pobres en toda una vertical de dormitorios y una expropiación forzosa al propietario del local situado justo debajo. Sin lugar a dudas, una reunión de la comunidad de vecinos de lo más entretenida.

Pero en esta realidad (casi) todo se soluciona con papel y mineral, paciencia, y sobre todo entendimiento entre personas.

Y así nació esta escalera compensada tan elegante y su ascensor en ménsula: